Los lavavajillas Kenmore (fabricados mayormente por Whirlpool) son robustos, pero el uso diario, la dureza del agua y el paso de años provocan fallos predecibles. Antes de llamar al técnico o comprar uno nuevo, revisa esta guía ordenada por síntomas; la mayoría se resuelven en minutos con herramientas básicas.
1. No arranca / no enciende
- Interruptor/diferencial disparado → rearma.
- Puerta no cierra bien → escucha "clic" del microinterruptor; si no suena, cambia el pestillo o el interruptor.
- Bloqueo infantil activado → consulta manual para desactivar (suele ser mantener botón 3-4 seg).
2. No se llena de agua
- Flotador atascado (esquina delantera derecha) → saca, limpia tubo, reinstala; debe hacer "clic" al bajar.
- Válvula de llenado defectuosa → test con multímetro (120 V en bornes = válvula mala).
- Filtro de entrada taponado → limpia rejilla en la conexión de manguera.
3. No desagua / desagua mal
- Manguera doblada o sifón tapado: revisa conexión a triturador/desagüe; limpia.
- Bomba de drenaje: saca cesto inferior, brazo aspersor, mira impulsor de drenaje (bajo el de lavado); debe girar libre. Si no, cambia bomba.
4. No limpia bien
- Detergente: usa pastillas/cascada de calidad; evita líquido de mano.
- Carga: no sobrecargues; nada bloquea brazos aspersores.
- Temperatura: agua < 50 °C → deja correr grifo caliente 2 min antes de iniciar.
- Brazos aspersores: desmonta y limpia orificios (ver artículo específico).
5. Ruidos extraños
- Objetos sueltos en bomba (huesos, cristales) → desmonta brazo y filtro; extrae.
- Rodamientos bomba desgastados → sustitución profesional.
Si tras estas comprobaciones persiste el fallo, llama a servicio técnico autorizado. Ten a mano modelo y número de serie.