El dosificador de detergente es una de las piezas que más falla con los años: la tapa no se abre, se queda a medio camino o gotea. Antes de cambiar la pieza entera (15-40 €), prueba estas dos soluciones caseras que resuelven el 80 % de los casos.
Opción A: Limpieza a fondo (si la tapa abre pero gotea o no dosifica bien)
- Inspecciona el interior del dosificador: acumulación de detergente viejo, cal, restos de pastillas.
- Limpia con cepillo de dientes y agua caliente; seca bien.
- Prueba ciclo en vacío: si deja de gotear, problema resuelto.
Opción B: Sustitución / regeneración de la junta de goma (si gotea al cerrar)
- Localiza la junta perimetral en la tapa del dosificador.
- Revisa grietas, endurecimiento, deformación. Si está rota → compra repuesto exacto (marca/modelo).
- Si solo está sucia/reseca: limpia con agua jabonosa, seca, y engrasa ligeramente con vaselina (hidrata el caucho y mejora sellado).
- Vuelve a montar y prueba ciclo completo.
Cuándo cambiar el dosificador completo
- El muelle/tensor de la tapa está roto (no "salta" al abrir).
- El mecanismo de cera / bimetálico / motorcito que acciona la tapa falla (modelos nuevos).
- La carcasa está agrietada.
Truco extra: Usa siempre pastillas envoltorios hidrosolubles; los polvos y líquidos dejan más residuos que acaban bloqueando el mecanismo.