Vender tu Android parece trivial, pero hay pasos críticos para que tus datos (fotos, contactos, cuentas, claves) no acaben en manos de un extraño malintencionado. Sigue esta lista en orden.
Hazlo antes de tocar el móvil. Si no liberas el IMEI/línea, el comprador no podrá activarlo. Suele hacerse solo al portar número a nuevo móvil o sacar la SIM (GSM), pero verifica en tu área de cliente o llamando al 1xx. Evita dolores de cabeza a ambas partes.
Mejor hacerlo antes de resetear, y si ya tienes el móvil nuevo, transfiere directo en el asistente de configuración (Android 5.0+ lo hace todo). Si no:
DCIM).Contactos y registros de llamadas pueden guardarse en la SIM. La microSD puede tener fotos, backups, etc. Quítalas siempre. Si regalas la microSD, formátala a fondo tras backup.
Reset de fábrica (Ajustes → Copia y restablecer → Restablecer datos de fábrica) borra todo en memoria interna. Tardará unos minutos. Ojo: no suele borrar microSD si la dejaste puesta.
Para seguridad extra (anti-recuperación forense):
El cifrado hace que los datos residuales sean ilegibles sin la clave. Si has rooteado/moddeado, considera relockear bootloader y flashear stock si el comprador lo prefiere.
Cargador, cable, auriculares, funda, caja, manuales. Si la batería es extraíble y solo tienes esa, avisa al comprador. La transparencia vende.
Pantalla, puertos, carcasa. Entrega el móvil limpio, cargado y listo para usar. Pequeño gesto, gran impresión.
Siguiendo estos pasos, tus datos están a salvo y la venta es fluida. ¿Te saltas alguno? ¿Añadirías otro? Comenta.