Una consulta reciente ha puesto de relieve el fascinante trabajo de Alfred S. Campbell, un fotógrafo inglés que desarrolló gran parte de su carrera en Estados Unidos a finales del siglo XIX. Una lectora posee una fotografía de 9 x 20 pulgadas, montada enmarcada y bajo cristal, que muestra el retrato de una mujer descalza con vestido oscuro, pendientes de aro y una pulsera en el tobillo. En la esquina inferior izquierda lleva la inscripción: «Patentado 1896 y Alfred S. Campbell, Elizabeth, NJ».
El experto Barrie aclara que, en 1896, la fotografía tridimensional no era como la conocemos hoy. Consistía en pares de imágenes estereoscópicas (tarjetas gemelas) que se observaban a través de un visor especial para fusionarlas y crear la ilusión de profundidad. Campbell registró numerosas patentes relacionadas con técnicas fotográficas, pero es improbable que la pieza en cuestión sea una estereoscopía genuina; más bien podría ser un retrato de gran formato con efectos de relieve o una impresión especial patentada por él.
Nacido en Inglaterra, Campbell alcanzó notoriedad en EE. UU., donde trabajó frecuentemente con personalidades famosas e ilustró incluso una Biblia. Su estudio en Elizabeth, Nueva Jersey, fue un centro de innovación fotográfica. Aunque no llegó a la fama de algunos contemporáneos, su contribución a la fotografía tridimensional temprana es significativa.
Dado el valor histórico y la rareza de la pieza, se recomienda consultar a una casa de subastas o a un perito especializado en fotografía antigua para una autenticación y tasación profesional. La procedencia (30 años en poder de la familia) y el estado de conservación (enmarcada bajo cristal) son factores positivos.