Guardar fotos directamente de la cámara a una memoria USB (pendrive) no es estándar en cámaras fotográficas, pero existen alternativas según tu equipo.
Algunas mirrorless recientes (Sony A7R V, A1, Canon R3, R5, Nikon Z9, Z8, Fujifilm X-H2S) permiten conectar un hub USB-C con lector de tarjetas o SSD externo y grabar vídeo directamente ahí (ProRes, RAW). Para fotos JPG/RAW en burst, suele ser solo tarjeta interna.
Tarjetas SD con Wi-Fi integrado que envían fotos a smartphone/PC/tablet automáticamente. No graban en USB, pero evitan cables.
Insertas la tarjeta de la cámara en el lector, y este copia los archivos a su almacenamiento interno o a un USB conectado. Funciona sin ordenador.
Sigue siendo el método más fiable, rápido y barato. Usa un lector USB 3.0/3.1/3.2 de buena marca (Lexar, SanDisk, ProGrade, Sonnet).
Recomendación: Si necesitas backup inmediato en campo, compra un lector portátil con batería y ranura para tu tipo de tarjeta (SD, CFexpress, XQD). Es más robusto que depender de puertos USB de cámara.