Un lector poseía una cámara 3D con tres objetivos, marca "Spirit of Fun" distribuida por Kalimar Inc., que producía impresiones con efecto tridimensional mediante lente lenticular (plástico estriado). Preguntaba dónde revelar la película tras 8 años sin usar.
David Silver explica que se trata de una variación del sistema lenticular 3D, que simula profundidad mediante el revestimiento plástico óptico al inclinar la imagen. Tuvo un breve auge en los 80; las mejores cámaras (Nimslo, Nishika) usaban cuatro objetivos, pero eran "monstruos de plástico barato".
La mala noticia es definitiva: no queda ningún servicio en EE. UU. que procese esta película. El revelado convencional no funciona; se requiere un procesador lenticular específico para obtener el efecto 3D, y las últimas empresas cerraron "hace varios años".
La cámara tiene valor histórico como curiosidad tecnológica de una moda efímera, pero no es usable hoy como herramienta fotográfica. El lector tiene un objeto de conversación, no una cámara funcional.