Si la casa está bien aislada y sellada, no hay diferencia significativa en factura de propano entre ambos sistemas de misma eficiencia (AFUE). La clave es el envelope térmico.
Ambos sistemas fallan si se corta gas o electricidad. En hidrónica, las tuberías de calefacción pueden congelarse y reventar si no hay anticongelante (glicol) o si no se drenan. En aire forzado, las tuberías de agua sanitaria (no la calefacción) corren igual riesgo. La solución es la misma: apagar llave principal de agua al ausentarse periodos largos, o instalar glicol en el circuito hidrónico y válvulas de drenaje automático.
Prefiere agua caliente por confort y silencio, pero reconoce que aire forzado es más barato de instalar. La decisión debe basarse en presupuesto inicial, deseo de AC central y disposición a mantener glicol/drenajes.