Un conducto redondo liso de 8 pulgadas y un conducto espiral (flexible) del mismo diámetro nominal tienen capacidades prácticamente idénticas cuando el flexible está completamente estirado y sin curvas bruscas. La diferencia de caudal (CFM) es mínima y solo se vuelve significativa si el conducto flexible queda comprimido, con dobleces de radio reducido o tramos colgantes que crean turbulencia.
Para tramos cortos y rectos, el conducto flexible de 8" es una alternativa válida y económica. En recorridos largos o con múltiples cambios de dirección, el conducto metálico liso (o espiral rígido) garantiza el caudal de diseño con menor riesgo de desequilibrios. El dimensionado final debe basarse en un cálculo de pérdidas de carga (Manual D) y no solo en el diámetro nominal.