Una consulta frecuente entre propietarios de viviendas de dos plantas con un único sistema de climatización y termostato en la planta superior es el aumento progresivo de la factura eléctrica. En este caso, el usuario señala un incremento anual del 12 % en el coste de refrigeración de una vivienda de 1905 pies cuadrados y plantea si instalar dos pequeños aires acondicionados de ventana de 5000 BTU para enfriar únicamente dos dormitorios de 125 pies cuadrados cada uno durante la noche supondría un ahorro real.
El principio es sencillo: cuanto menor sea el volumen de aire acondicionado, menor será el consumo energético. Un ejemplo real lo ilustra bien: dos casas idénticas, ambas habitadas por dos adultos trabajadores. Una utilizaba una unidad de ventana en el dormitorio principal y apagaba el sistema central cuando no estaba ocupada; su factura veraniega no superaba los 100 dólares mensuales. La otra mantenía el sistema central encendido y pagaba más de 200 dólares al mes.
Además de los aires de ventana, puedes mejorar el rendimiento del sistema central sellando fugas en conductos, añadiendo aislamiento en el ático, instalando ventiladores de techo para mejorar la sensación térmica y utilizando cortinas opacas en ventanas orientadas al sur u oeste.
En resumen, la estrategia de «zonificación manual» con unidades de ventana en los dormitorios puede reducir drásticamente la factura de refrigeración, siempre que se elijan equipos eficientes y se utilicen de forma inteligente.