El usuario describe una unidad con compresor y condensador de arranque/marcha defectuosos (condensador hinchado, cables fundidos). Un técnico indica que el compresor está mal y que el refrigerante (probablemente R-22) ya no está disponible, requiriendo retrofit. La factura eléctrica se ha duplicado en los últimos meses pese a temperaturas similares.
Una bomba de calor es un aire acondicionado con válvula de inversión. En modo calefacción, el evaporador interior se calienta. El aire impulsado es solo unos grados más cálido que el ambiente, por lo que en frío extremo se activan resistencias eléctricas de apoyo (heat strips), consumiendo mucha electricidad.
El R-22 está prohibido para nuevo equipo desde 2010 (Reglamento CE 1005/2009). La reconversión a R-407C o R-410A exige cambio de aceite, filtro secador, válvula de expansión y verificación de presiones. A menudo, sustituir la unidad completa es más rentable que retrofitear una de 6 años con compresor roto.
El doble consumo eléctrico sí es coherente con un compresor parado y resistencias trabajando a tiempo completo. No es "teoría", es termodinámica básica. La reparación parcial (solo condensador) es arriesgada si el compresor tiene daño interno por sobrecalentamiento previo.