Una bomba de calor Rheem de 15 años comenzó a emitir un olor a humedad —descrito como «pies malolientes y palomitas»— a través de los registros mientras operaba en modo calefacción. El propietario, con experiencia en fontanería y calefacción a gas, sospechó de una línea de drenaje de condensado obstruida que provocaba agua estancada en la bandeja. Además, al apagarse la unidad se escuchaba un silbido agudo similar a frenos neumáticos de camión.
El técnico recomendó inspeccionar la bandeja de drenaje de condensado como fuente del olor. En el seguimiento, el usuario confirmó que la bandeja estaba seca, pero descubrió que el aislamiento debajo del ventilador estaba húmedo y con moho. Tras retirar el ventilador, planeaba raspar el revestimiento contaminado.
El experto señaló que la ubicación de la unidad (garaje) y el tipo de horno (gas, eléctrico, bomba de calor) determinan la configuración de drenaje. Sin saber si se trata de un horno de gas, eléctrico o una bomba de calor, el diagnóstico preciso es difícil. Se solicitó más información sobre el modelo exacto de Rheem.
Un mantenimiento preventivo y la identificación correcta del equipo son esenciales para resolver ambos síntomas de forma segura y duradera.