Un horno Rheem (modelo CE3AXA042000ABAA, 9 años) se apaga aleatoriamente por la noche dejando la casa a 10‑15 °C. Un técnico cobra 400 $ por reemplazar la placa base, pero el usuario sospecha que es un diagnóstico apresurado.
El sensor de llama (varilla metálica junto a los quemadores) detecta la llama y envía señal a la placa. Si está cubierto de hollín, la placa corta el gas por seguridad. El horno intenta reiniciarse, pero falla hasta que se enfría el sensor.
Costo: 0 $ si tiene las herramientas. Si persiste, reemplace el sensor (≈25 $). La placa base rara vez falla por conductos sin aislar; el técnico intentó vender una unidad nueva de 3000 $ argumentando falsamente que los conductos dañan la electrónica.
La mayoría de hornos tienen un LED parpadeante en la placa. Cuente los destellos y busque el código en la etiqueta interna o en el manual de servicio (a menudo en la puerta del horno).