Cuando el aire acondicionado deja de enfriar y el técnico detecta una fuga en el serpentín del evaporador, surgen dudas sobre la mejor solución: ¿reparar la bobina, reemplazar toda la unidad interior o cambiar el sistema completo? En este caso, una unidad Carrier de 3 toneladas y 4 años de antigüedad presentó dos fugas medias en el evaporador. El primer técnico aseguró que era "normal" añadir refrigerante, pero lo cierto es que nunca es normal perder carga; siempre indica una fuga que debe localizarse y repararse.
La mayoría de los fabricantes ofrecen 5 años de garantía en el serpentín del evaporador. Antes de decidir, contacte a Carrier con el modelo y número de serie exactos. Si la bobina está en garantía, solo pagará la mano de obra y el refrigerante. Si está fuera de garantía, suele ser más rentable reemplazar toda la unidad interior (aire acondicionado o bomba de calor), ya que una bobina nueva solo tiene 1 año de garantía frente a los 5 años de una unidad completa.
Una unidad bien instalada y mantenida debería durar 12-15 años. Una fuga prematura puede deberse a un defecto de fábrica, mala instalación o corrosión. Si el resto del sistema está en buen estado, sustituir el evaporador (o la unidad interior) es una opción válida. Sin embargo, si el compresor o el condensador muestran desgaste, considere reemplazar el sistema completo por uno de mayor eficiencia (14 SEER o superior).
El primer técnico no realizó la prueba de fugas obligatoria al detectar baja carga. Eso provocó una segunda llamada y un cargo extra. Es razonable solicitar que se descuente el importe de la primera visita ($108) del presupuesto de reparación ($675). Documente todo y, si la empresa se niega, presente una queja ante el Better Business Bureau (BBB) de Tampa y verifique la licencia del contratista.
No acepte "es normal" como excusa. Exija diagnóstico completo, revise la garantía de fábrica y compare opciones. Una instalación correcta y un contratista honesto le ahorrarán dinero y dolores de cabeza a largo plazo.