Las válvulas de alivio de presión son componentes de seguridad críticos en cualquier caldera de gas. Si nota que gotean, aunque sea lentamente, no debe ignorarlo. Una fuga constante puede llenar un balde en semanas, lo que indica un problema que requiere atención.
En el interior de estas válvulas hay un sello de goma que puede fallar con el tiempo. Las causas más comunes son:
Una fuga lenta no suele ser una emergencia inmediata, pero sí un indicio de que la válvula no está sellando correctamente. Si la presión del sistema sube demasiado, la válvula debe abrirse completamente para evitar una situación peligrosa. Una válvula que gotea constantemente puede no funcionar cuando realmente se necesita.
Lo mejor es sustituir las válvulas. Intentar limpiarlas o manipular el sello rara vez ofrece una solución duradera. Tenga en cuenta que el reemplazo implica drenar todo el sistema de calefacción, por lo que no suele estar cubierto por una visita de mantenimiento estándar.
Si su caldera es un modelo Peerless 115AWC de 1988 y fue revisada en enero, comente al técnico que revise estas válvulas en la próxima visita programada, pero si el goteo aumenta, solicite una visita específica.