El refrigerador enfría bien interiormente, pero sus paredes exteriores se ponen muy calientes. Las bobinas sucias son la causa más frecuente: impiden que el refrigerante disipe el calor absorbido del interior.
En algunos modelos, las líneas de refrigerante pasan por el gabinete; si el refrigerante está muy caliente, el gabinete también lo estará. La limpieza regular cada 2-3 meses con cepillo especial previene el problema.