El inspector exige que el drenaje secundario termine hacia abajo; el instalador dice que hacia arriba.
El drenaje secundario (o de emergencia) debe terminar en un lugar visible donde el goteo sea evidente (ej. sobre una ventana, alero o cubeta). Debe tener pendiente descendente para que el agua fluya por gravedad; el agua no sube. Si el tubo va hacia arriba, no drenará y no cumplirá su función de alerta.
Alternativas modernas:
Ambas opciones son más fiables que un tubo visible y cumplen código.