Un convertidor gran angular duplica tu ángulo de visión: grabas la sala entera sin retroceder. Pero elegir mal te deja con viñeteo, desenfoque o una rosca que no encaja. Tres filtros de decisión.
Hay convertidores de 0.3x (súper gran angular) que destruyen la nitidez en bordes y añaden aberración cromática brutal. Mejor un 0.5x-0.7x de buena marca (Century, Raynox, marca de la cámara) que un 0.3x genérico. Recuerda: puedes alejarte un paso para encuadrar más, pero NO puedes recuperar nitidez perdida en post.
Un convertidor bueno cuesta 80-200€. Si tu rosca es poco común (ej. 30.5mm, 34mm), el anillo adaptador suma 20-40€. Si el total se acerca a un objetivo nativo gran angular para tu sistema (ej. Sony E 16mm, Canon EF-M 11-22mm), valora cambiar de cámara/objetivo en lugar de parchear. A largo plazo, óptica nativa >> adaptador.
Rosca correcta (verifica ø en el objetivo). Sin viñeteo en zoom mínimo (prueba en tienda). Que no bloquee el flash incorporado, el micrófono, el sensor de AF o la tapa del objetivo. Que puedas poner la tapa protectora CON el convertidor puesto. Si falla algo, no compres: te arrepentirás cada uso.