Proteger tu vivienda con cámaras discretas dificulta que un intruso las detecte y neutralice. Aquí tienes tres categorías de minicámaras de vigilancia que pasan desapercibidas.
Tamaño similar a una bola de golf. Se ocultan en jardín (tras arbustos, macetas) y transmiten vídeo de forma inalámbrica a un PC, grabador o TV. Ofrecen buena calidad de imagen y alcance suficiente para perímetros residenciales.
Incluso más pequeñas (< 2,5 cm). Diseñadas para interiores; se esconden en objetos cotidianos: marcos, relojes, altavoces, lateral del TV. Su lente minúscula solo necesita un orificio de 1–2 mm.
Las más compactas del mercado. Prácticamente invisibles. Alimentadas por pila de 9 V (≈ 10 h de autonomía). Alcance de transmisión ~210 m (700 pies). Muy populares por su equilibrio tamaño/funcionalidad.
Consejo: Verifica la legalidad de la grabación oculta en tu jurisdicción y respeta la privacidad de terceros.