Las cámaras dome (cúpula) son habituales en comercios y viviendas. Su carcasa tintada oculta la dirección del objetivo y resiste intemperie (IP66/IP67). Tres razones para elegirlas:
Su presencia señaliza «zona vigilada». Estudios criminológicos confirman que reduce intentos de robo, allanamiento y vandalismo oportunista. El ladrón amateur busca objetivos blandos; la cámara lo descarta.
El domo oscuro impide saber dónde apunta el objetivo. A diferencia de cámaras bullet (cañón) que se orientan visiblemente, el dome cubre 360° (modelos PTZ) o ángulo fijo amplio sin delatar su foco. El intruso no sabe si está siendo grabado.
Disponibles en blanco, negro, gris, beige; tamaños mini (palma de mano) a estándar. Precios desde 30 € (básico 1080p) a 200 €+ (4K, POE, IA, audio bidireccional). Fácil integración en fachada, techo, porche.