Al imprimir en formato 10×15 cm, la elección del acabado del papel transforma radicalmente la apariencia, tacto y durabilidad de la imagen. No es solo estética: cada acabado responde a necesidades distintas. Te explicamos los principales para que aciertes.
Es el tratamiento superficial del papel que determina su textura, brillo, resistencia a huellas y comportamiento de la tinta. Al tocar una foto, lo que sientes —suavidad, rugosidad, sedosidad— es el acabado.
Superficie lisa y muy reflectante. Colores saturados, negros profundos y alto contraste. Ideal para fotos vibrantes y álbumes familiares. Contra: muestra huellas y reflejos molestos bajo luz directa.
Superficie sin brillo, tacto suave y aterciopelado. Elimina reflejos y apenas marca huellas. Perfecto para enmarcar bajo cristal, retratos en blanco y negro, fotos con mucho texto o exposición en zonas luminosas. Los colores son algo menos saturados que en brillo.
Punto intermedio: ligero brillo perlado, buena saturación y resistencia a huellas. Muy usado en fotografía profesional de eventos, retratos y álbumes de boda. Elegante y versátil.