Las cámaras estereoscópicas profesionales para crear imágenes y vídeos en 3D suelen tener un precio elevado. Si no estás listo para hacer esa inversión, puedes construir tu propia cámara estereoscópica en casa a un coste muy asequible.
La visión estereoscópica imita el funcionamiento de nuestros ojos. Nuestros ojos están separados aproximadamente 5-6 cm (2 pulgadas) y cada uno captura la misma escena desde una perspectiva ligeramente diferente. El cerebro procesa esta disparidad y la traduce en profundidad, creando la percepción 3D.
Las cámaras y visores estereoscópicos 3D, como el clásico ViewMaster, operan bajo el mismo principio: capturan dos imágenes idénticas pero desplazadas lateralmente unos centímetros. En postproducción, estas imágenes se combinan para generar el efecto 3D.
Elige una escena con profundidad pronunciada (primer plano, plano medio y fondo) para maximizar el efecto 3D. Configura ambas cámaras con exactamente los mismos parámetros: ISO, apertura, velocidad de obturación, balance de blancos y enfoque. Si usas cámaras réflex, asegúrate de que los objetivos sean idénticos.
Fija las dos cámaras sobre la base de madera usando cinta adhesiva o velcro. La distancia entre los centros ópticos de los objetivos debe ser de unos 6-7 cm (similar a la distancia interpupilar humana). Verifica que ambos objetivos apuntan perfectamente paralelos, sin ángulos verticales ni horizontales.
Dispara simultáneamente con ambas cámaras (o con el menor intervalo posible). En el software de edición, superpone las dos imágenes para crear diferentes formatos 3D:
Con paciencia y ajustes finos, obtendrás sorprendentes imágenes 3D caseras sin gastar una fortuna.