Las gafas estereoscópicas permiten ver imágenes 3D presentando a cada ojo una imagen ligeramente distinta (paralaje). El cerebro fusiona ambas → percepción de profundidad. Tres tecnologías principales:
Imagen compuesta: canal rojo = ojo izq, canal cian (verde+azul) = ojo der. Gafas: filtro rojo (izq) + cian (der). Ventaja: Funciona en cualquier pantalla/impresión, barato (cartón). Desventaja: Color limitado (monocromo efectivo), ghosting (cruce canales), fatiga visual.
Dos proyectores (o proyector dual + filtro polarizador alternante) emiten imágenes con polarización ortogonal (90° lineal o circular opuesta). Gafas: lentes polarizados a juego. Cada ojo ve solo su imagen. Ventaja: Color completo, brillo alto, sin ghosting. Desventaja: Requiere pantalla/película plateada (mantiene polarización), proyector dual o 144 Hz + filtro activo. Gafas pasivas baratas (1–2 €).
Pantalla alterna frames ojo izq/der a 120–240 Hz (60–120 Hz por ojo). Gafas: lentes LCD que se oscurecen sincronizados (IR/RF/Bluetooth). Ventaja: Resolución completa por ojo, color perfecto, funciona en TV/monitor estándar. Desventaja: Gafas caras (50–150 €), baterías, parpadeo (algunos usuarios), requieren emisor sync + pantalla compatible (120 Hz+).
Ojos separados ~63 mm (distancia interpupilar). Cada ojo ve perspectiva distinta. Cerebro calcula disparidad → profundidad. Gafas solo aseguran que cada ojo reciba SU imagen. Contenido 3D debe renderizarse con dos cámaras virtuales separadas (baseline ~63 mm) o capturarse con cámara estereoscópica real (dos lentes).