Al digitalizar una foto o documento, el resultado es una malla de pequeños cuadrados de color: los píxeles. Entender cómo afectan el tamaño, la nitidez y la posibilidad de ampliar te evitará decepciones y archivos innecesariamente grandes.
El escáner divide la imagen original en una cuadrícula de filas y columnas. Cada celda recibe un valor de color único. Esa celda es un píxel. Más píxeles por pulgada (ppp / dpi) = más detalle capturado.
Ejemplo: una foto 10×15 cm (4×6") a 300 ppp → 1200×1800 px (2,16 MP). A 600 ppp → 2400×3600 px (8,6 MP). El archivo crece con el cuadrado de la resolución.
Nunca escanees a poca resolución pensando «luego añado píxeles en Photoshop». La información perdida en la captura no se recupera. Escanea al máximo que necesites (o permita tu espacio/tiempo) y redimensiona a la baja después.
| Original | Uso final | Resolución mínima | Píxeles resultantes (aprox.) |
|---|---|---|---|
| Foto 10×15 cm | Imprimir mismo tamaño | 300 ppp | 1200×1800 |
| Foto 10×15 cm | Ampliar a A4 | 600 ppp | 2400×3600 |
| Negativo 35 mm (24×36 mm) | Imprimir 10×15 cm | 2400 ppp | 2400×3600 |
| Documento A4 texto | OCR / Archivar | 300 ppp | 2480×3508 |