Al mirar por el visor de una réflex EOS, los puntos de enfoque (AF) aparecen como pequeños rectángulos o cruces. Sin embargo, el sensor de autofoco real es más grande que la marca visible. Esto significa que la cámara puede enfocar en un área ligeramente fuera del punto que crees estar seleccionando.
Implicaciones prácticas
- Si hay una zona de alto contraste (borde nítido, texto, patrón) justo al lado de tu punto AF, el sistema puede «engancharse» ahí en lugar de en tu sujeto.
- El efecto es más notable con objetivos muy luminosos (f/1.2-f/1.8) donde la profundidad de campo es mínima.
Cómo evitar sorpresas
- Observa el entorno del punto AF: antes de disparar, verifica que no haya elementos de alto contraste indeseados tocando o invadiendo la zona del punto.
- Usa un solo punto AF (Spot AF o 1 punto): reduce la zona de detección y aumenta la precisión.
- Amplía la zona de enfoque (AF Area Expansion) solo cuando sea necesario: útil para sujetos en movimiento, pero aumenta el riesgo de enfocar en el fondo.
- Revisa la nitidez al 100% en pantalla tras las primeras tomas, especialmente en retratos a f/1.2.
Conocer esta discrepancia te ahorrará muchas fotos «casi perfectas» con el ojo desenfocado y la oreja nítida.