El anillo de fijación trasero (o rear fixing ring) forma parte de la montura posterior del objetivo. Conecta el grupo óptico trasero (incluyendo diafragma y contactos eléctricos) al barril y, a su vez, la montura se atornilla al cuerpo de la cámara.
Suele ser de metal ligero (aluminio o aleación) con 4 orificios roscados equidistantes para los tornillos que unen la montura. Si el objetivo «baila» en la montura, no enfoca al infinito o muestra contactos intermitentes, este anillo puede estar agrietado o sus tornillos flojos.
Sustituirlo cuesta típicamente menos de 30 € (pieza + mano de obra básica), frente a cientos por un objetivo nuevo. Revise esta pieza antes de descartar un objetivo «roto».