Limpieza pro sin cargar botes ni sopladores
Los profesionales usan pinceles ordinarios para limpiar objetivos y sensores. Ahorra dinero y espacio fabricando tu propio cepillo de mano que se sujeta al cinturón y llevas siempre a mano.
Pasos de construcción
- Trampa de polvo: Pon una almohadilla adhesiva de doble cara dentro de los tapones frontal y trasero del objetivo. Atrapa partículas antes de que caigan en el cristal.
- Recorta el mango: Compra un pincel de 25 mm con cerdas blancas (se ven si caen). Sierra la mayor parte del mango y lima el corte redondeado.
- Taladra el orificio: Haz un agujero en el extremo cortado, avellánalo por ambos lados con una broca mayor para que el anillo partido asiente cómodo.
- Anillo partido + mosquetón: Pasa un anillo partido (tipo llavero) por el agujero y añade un mosquetón pequeño. Así lo enganchas al cinturón, a la correa de la mochila o a la trabilla del pantalón.
- Úsalo constantemente: Barrido rápido antes de cambiar objetivo, al sacar la cámara de la bolsa, al terminar la sesión. Evitas polvo en el sensor y ahorras horas de clonado en Photoshop.
Resultado: Equipo siempre limpio, imágenes con máximo contraste y sin destellos parásitos. El cepillo cuesta céntimos y dura años.