El blooming es un efecto de halo o sangrado de luz alrededor de fuentes muy brillantes cuando el resto de la escena está correctamente expuesto. Ejemplo clásico: disparar en interior con una ventana a pleno sol. La exposición se ajusta al interior; la ventana se "quema" (blanco puro) y la luz intensa se desborda ligeramente fuera del marco de la ventana, creando un borde difuso. Es inherente a la física de la óptica (difracción, dispersión en elementos de lente) y a la saturación del sensor.
A veces quieres ese halo soñador (retratos "glowy", atmósfera onírica). Si no ocurre de forma natural, puedes replicarlo en edición: aísla la zona de alta luz (ventana, foco), aplica desenfoque gaussiano fuerte, mezcla en modo "Pantalla" (Screen) o "Superposición" con opacidad baja, y enmascara para que solo afecte al borde de la fuente. Control total sin arriesgar la toma original.