Las tarjetas de 32 GB son cómodas pero con riesgos:
Menos maduras que tamaños menores; mayor probabilidad de corrupción o daño de archivos.
Almacenan cientos de fotos; si se rompe o pierde, pierdes todo. Con tarjetas pequeñas, el daño se limita.
Son mucho más caras que varias tarjetas pequeñas combinadas.
Conclusión: la comodidad no compensa el riesgo concentrado.