Los primeros experimentos CMOS (años 60) dieron resultados decepcionantes; los CCD dominaron la fotografía digital temprana (caros, alto consumo). El punto de inflexión llegó en los 90.
En el JPL/NASA, Fossum integró amplificador y conversión en cada píxel (intra-pixel charge transfer). Nació el CMOS moderno: bajo ruido, alta velocidad, bajo consumo. La NASA lo usó en misiones espaciales; luego se licenció comercialmente.
El abaratamiento de las cámaras digitales para el gran público se debe casi enteramente a la victoria económica y técnica del CMOS.