Verás a fotógrafos de deporte con el pulgar en el botón trasero (AF-ON) y el índice en el disparador. Es la técnica de enfoque trasero (back-button focus): separa el enfoque del disparo, dándote control total en tres situaciones clave.
Por qué usar el botón trasero
- Sujeto en movimiento: mantienes AF-ON pulsado (en modo AF-C/Servo) para seguirlo; disparas cuando quieras sin que la cámara reenfoque al soltar el disparador.
- Sujeto estático, recomponer: pulsas AF-ON → enfoca → sueltas → recompones → disparas. El enfoque queda bloqueado en el punto original.
- Obstáculo temporal: si algo pasa delante (árbitro, rama), sueltas AF-ON; el enfoque se mantiene en la distancia previa. Al desaparecer el obstáculo, vuelves a pulsar para seguir.
Configuración paso a paso (ej. Nikon D800 / Canon 7D)
- Menú Personalizado → Autofoco → Activación AF: selecciona Solo AF-ON. Esto desacopla el AF del disparador (medio pulsador ya no enfoca).
- Modo AF: pon AF Continuo (AF-C / AI Servo) para que el botón trasero funcione como seguimiento continuo al mantenerlo pulsado, o bloqueo al soltarlo.
- Prueba: medio pulsador no debe enfocar; AF-ON sí. Practica: pulsa AF-ON en sujeto, suelta, recomponer, dispara.
Advertencias importantes
- Si usas disparador remoto por cable, vuelve a activar AF en disparador (menú).
- En Nikon, verifica Prioridad de selección AF-C = Disparo (Menú Personalizado → Autofoco) para que dispare aunque no esté enfocado (típico en acción).
El enfoque trasero parece raro al principio, pero en pocos días se vuelve natural y te da una fiabilidad de enfoque que el disparador solo no puede ofrecer. Pruébalo una semana y no querrás volver atrás.