La Nikon D80 sigue siendo una cámara capaz, pero muchos propietarios solo rascan la superficie de sus funciones. Aquí tienes cinco consejos de usuarios experimentados para que controles tu equipo como un profesional y captures imágenes que antes se te resistían.
A diferencia de otras Nikon, la D80 cambia entre modos (simple, continuo, autotimer, etc.) pulsando repetidamente el mismo botón. Un sistema único que requiere costumbre, pero rápido una vez dominado.
Ofrece siete opciones para procesar imágenes ya disparadas y guardarlas como copias: monocromo, filtro rojo, verde, azul, sepia, cianotipo y viñeteado. Útil para entregar JPEGs terminados sin pasar por el ordenador.
Compatible con el económico mando Nikon ML-L3. Imprescindible para autorretratos, fotografía de larga exposición en trípode (evita vibraciones al pulsar) y disparos a distancia en naturaleza.
Su velocidad máxima es de 3 fotogramas/segundo. En acción rápida, confiar solo en la ráfaga suele hacerte perder "el momento decisivo". Anticipa y dispara en el instante justo; la ráfaga es solo respaldo.
Girando el dial principal en modo Programa, cambias la pareja apertura/velocidad manteniendo la exposición. Control creativo instantáneo sin abandonar la semiautomática.
La D80 recompensa al fotógrafo que se toma el tiempo de leer su manual y experimentar. Gira el dial de modo, prueba estos trucos y redescubre tu cámara hoy mismo.