La fotografía digital eliminó el coste por disparo. Antes, con película, éramos conservadores; ahora llenamos tarjetas a 8 fps. Eso aumenta las opciones, pero crea un dilema: ¿qué hacer con tantas imágenes?
Si odias editar, dispara menos. Si eres "dedo gatillo", acepta que pasarás horas pulsando flecha derecha y tecla Supr.
En cada ráfaga, solo unos pocos destacan. Guarda los mejores; elimina el resto en bloque (Shift-clic + Supr). Así evalúas con claridad lo realmente bueno. Nadie compra la foto que "casi funciona".
Vuelve con mirada fría. Pregúntate por cada imagen:
Si la respuesta es NO a todas, bórrala. Si no soportas borrar, mueve todo a un disco duro externo y deja en tu escritorio solo la selección final. Tu flujo de trabajo diario será infinitamente más fluido.