Críticos dicen que todo se ha fotografiado. Dewitt Jones discrepa: «Los paisajes no cambian, pero la tecnología nos da más posibilidades creativas. Podemos dejar de ser escribanos visuales que copian la escena y empezar a jugar en el campo creativo».
Muchos fotógrafos replican a los maestros (Ansel Adams, etc.) porque los mismos escenarios siguen ahí. La clave es usar las herramientas digitales para ver de forma nueva: exposición múltiple, fusión de enfoques, procesamiento RAW, impresión fine‑art. Eso enriquece tanto el trabajo tradicional como abre vías inéditas.
Estas herramientas permiten capturar lo que el ojo ve —o lo que la imaginación concibe— sin las limitaciones de la película.
La fotografía de paisaje tiene un futuro vibrante. No se trata de abandonar la tradición, sino de expandirla. Como dice Dewitt: «Si nos dejamos jugar en el campo creativo, surgen nuevas formas de ver y se enriquece nuestro trabajo tradicional».