La suerte en fotografía no es azar: es cuando la preparación encuentra la oportunidad. Conocer el comportamiento de tu equipo y del sujeto es fundamental para capturar ese instante irrepetible. Desde que adquirí mi primera cámara con ajustes AF personalizables, la Canon EOS 5D Mark III, he explorado a fondo sus capacidades. Con los ajustes adecuados, tomas que parecían imposibles se vuelven realidad.
Muchas cámaras profesionales y avanzadas (Canon 5D Mark III, 1D X, 7D Mark II) ofrecen "casos" preestablecidos en el menú AF para distintos tipos de acción. El Caso 1 (icono de corredor) sirve para situaciones generales, pero estos presets no siempre entregan la capacidad de respuesta que exigen ciertos sujetos.
En la isla de Kodiak, Alaska, fotografiaba osos pardos capturando salmones en la desembocadura de un río. Observé que los peces saltaban en zonas específicas. Anticipando la oportunidad, configuré un modo AF personalizado para lograr dos objetivos: un salmón fuera del agua y otro con un oso detrás. Gracias a la alta cadencia de la EOS-1D X, capturé una secuencia de cuatro imágenes.
Los seis casos de fábrica comparten tres parámetros: Sensibilidad de seguimiento, Seguimiento de aceleración/desaceleración y Conmutación automática de punto AF. Sus valores suelen ser 0, -1 o 1. Para sujetos erráticos como salmones saltando, subí los tres a 2:
El resultado: un AF que reacciona como extensión de tu intención. Ahora, cuando la acción estalla, la cámara no duda. Practica en campo, refina y lleva a casa imágenes con el factor sorpresa que siempre buscaste.
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