Cuando el tiempo obliga a estar dentro, la fotografía de interior ofrece grandes oportunidades. Cuatro pilares:
Flash directo = luz dura, sombras duras. Apunta al techo blanco para luz suave y envolvente. Si tu compacta no permite rebotar: aleja al sujeto de la pared y enciende todas las luces de la habitación para rellenar sombras.
Un difusor auxiliar (tipo «nube» sobre el flash) suaviza la luz como un día nublado. Baratos, varios tamaños, se acoplan al flash.
Luz suave, direccional, ideal para retratos, flores, bodegones. Controla contraste:
Combina luz de ventana, flash y tungsteno en distintas proporciones. Ej.: ventana principal + lámpara tungsteno = relleno cálido naranja. Experimenta y diviértete.