Tras dos entregas sobre espacios de color (RGB/CMYK) y procesos de impresión, entramos en la preparación real de una fotografía digital para imprimir. Mantén en mente lo visto en Partes 1 y 2.
Equipo y entorno
Para corrección de color o impresión propia, necesitas resultados precisos y consistentes:
- Monitor calibrado: indispensable. No hace falta un Eizo de $2000, pero tu pantalla (portátil, CRT, LCD) debe estar calibrada en color, contraste y densidad. Sin calibración, tus correcciones son a ciegas. Uso X-Rite Eye One Display 2 ($250) para dispositivos RGB. Si imprimes tú, X-Rite ColorMunki ($400) calibra monitor e impresora. Alternativas: Pantone, Datacolor, GretagMacbeth.
- Entorno de postprocesado: idealmente conforme a normas ISO (color y luminancia de paredes controlados). Si no es posible, habitación con iluminación constante y colores neutros funciona bien. Mi zona de edición está en sótano con luces equilibradas a luz diurna para neutralizar paredes amarillas; luz a distancia/ángulo que no afecta al monitor. Uso capucha antirreflejos (reduce influencia ambiental en color y densidad).
Basura entra, basura sale
Si la foto es mala de origen, ningún postproceso, impresión cara o plegaria la salvará. Datos de baja calidad (papel, tinta, impresión) degradan la imagen en cualquier fase. Al editar, descartas píxeles; empieza con la mejor base posible: buena toma y máxima calidad durante todo el proceso.
Preparación de la imagen
Suponiendo dispositivos calibrados y perfiles ICC de tu combinación impresora/tinta/papel listos, abrimos la imagen en Photoshop para ajustarla a la gama del dispositivo de salida.
- Si disparas en RAW, procesa en tu revelador manteniendo luces y sombras dentro del histograma (evita recortes). No subas demasiado contraste, densidad o saturación; haremos softproofing en Photoshop.
- Exporta en Adobe RGB, 16 bits, TIFF.
- Adobe RGB > sRGB (más gama).
- 16 bits > 8 bits (mayor profundidad, transiciones suaves, aguanta mejor ediciones).
- TIFF > JPEG (sin compresión destructiva, robusto para manipulación pesada).
Desventaja: archivos grandes. Si tu equipo no aguanta o quieres ahorrar espacio, JPEG vale. Pero si tomaste buena foto, 16 bits TIFF merece la pena. 8 bits sirve para pantalla, no para impresión de alta calidad. La imagen 16 bits aguanta ediciones dramáticas sin desmoronarse; la de 8 bits se degrada rápido.
Preparación del espacio de trabajo
Imagen abierta en Photoshop. Optimicemos para salida concreta (web, impresión…). Creamos espacio de trabajo con datos numéricos y visuales:
- Panel Info (F8): muestra posición cursor, dimensiones, valores de color (clave).
- Configurar softproofing: Ver → Configuración de prueba → Personalizado. Selecciona perfil ICC de tu dispositivo de salida (combinación impresora-tinta-papel). Si usas laboratorio, te dan perfiles e intenciones de renderizado. Guarda ajustes frecuentes.
- Trabaja en modo 16 bits si tu imagen lo es. Algunos filtros no están en 16 bits; puedes cambiar temporalmente a 8 bits, pero vuelve a 16 bits para softproof, guardar o exportar.
Optimizar la imagen
Hacemos ajustes para extraer máximo color, detalle y densidad utilizables de la impresora. Si la salida es alta calidad, hay margen; si baja, muy limitado.
- Establecer límites de luces y sombras: Capa de ajuste Curvas. Busca zona neutra más clara con detalle (punto blanco) y más oscura con detalle (punto negro). Con cuentagotas + Shift clic en ambas para marcarlas como referencia (valores RGB y posición X,Y en panel Info).
- En Curvas, arrastra punto final de luces a 247 y de sombras a 7. Rango general seguro para la mayoría de buenas impresoras. Se elimina algo de recorte y tintes de color.
- Softproof (Ctrl/Cmd+Y): simula dispositivo de salida. La imagen cambia (colores aplanados, densidad). Activa Aviso de gama (Ctrl/Cmd+Shift+Y): resalta colores fuera de gama. Útil para decidir si necesitas plancha de color especial o ajustar densidad/color de ese tono para meterlo en gama.
- Ajusta color, densidad, saturación… hasta que quepa en la gama del softproof. Alterna vistas hasta estar lo más cerca posible.
- Revisa punto blanco y negro: si valores RGB no son iguales, no son neutros; cualquier tinta residual se intensificará al imprimir. Usa Curvas o Equilibrio de color para igualar R=G=B en luces y sombras.
- Acércate a densidades máximas de tinta de tu salida, considerando ganancia de punto. Ajusta saturación, niveles, curvas para mitigar planitud. Softproof frecuentemente.
- Enfocar después de redimensionar a tamaño final. Así el enfoque en pantalla = enfoque en impresión.
Satisfecho el trabajo: modo 16 bits, softproof OFF. Guarda copia en TIFF alta calidad como máster; de ella derivas tamaños distintos aplicando enfocado adecuado a cada redimensionado.
¡A la imprenta!
Conclusión
Preparar para imprimir es trabajo, pero si clavas la exposición en cámara, muchos pasos se agilizan u omiten. A veces minutos, a veces más. Buena exposición da control y ahorra tiempo. Buena preparación (calibración, perfiles) ahorra tiempo al imprimir. ¡Suerte con tu próximo trabajo!