El mercado de reveladores RAW está saturado: Lightroom, Capture One, Bridge, Phocus, Bibble… Hace poco un mentor de fotoperiodismo me habló maravillas de DxO Optics Pro y su manejo de archivos de Nikon y Hasselblad. Vamos a ver qué ofrece realmente al fotógrafo digital.
Muchos conocen DxO por sus puntuaciones de sensores y lentes. Su laboratorio europeo realiza mediciones exhaustivas de rango dinámico, relación señal‑ruido, profundidad de color, nitidez, distorsión, viñeteo y aberraciones cromáticas para prácticamente cada combinación cámara‑objetivo del mercado.
Esa base de datos masiva alimenta directamente su revelador: al abrir una imagen, DxO Optics Pro descarga y aplica automáticamente el Módulo Óptico DxO correspondiente, corrigiendo defectos de la lente y adaptando el revelado al comportamiento del sensor bajo distintas luces. No es un simple perfil genérico; es una corrección a medida basada en mediciones de laboratorio.
DxO Optics Pro compite en la misma liga que Lightroom o Capture One: organización, edición, procesado por lotes y exportación. Cumple los estándares esperados:
La exportación es rápida y personalizable (TIFF, JPEG, DNG, renombrado, metadatos). En mis pruebas, DxO convirtió un RAW de 16 MP a TIFF 16 bits 300 ppp + JPEG 72 ppp calidad 100 en 25 s; Capture One 7 tardó 35 s con ajustes equivalentes.
La pestaña Personalizar recuerda al módulo Revelar de Lightroom, pero con mayor libertad: grupos de herramientas arrastrables, activación/desactivación individual de cada ajuste (checkbox), y vista previa lado a lado ("Vista previa corrección") en modo doble imagen.
Destacan las herramientas "inteligentes":
Cada herramienta permite afinar manualmente la intensidad tras el automático. No es infalible con archivos muy mal expuestos, pero ningún revelador lo es.
El motor de revelado y los Módulos Ópticos son, en mi experiencia, los mejores del mercado. El perfil por defecto es neutro, suave, sin saturación ni contraste forzados, lo que permite juzgar el rango tonal real (si el monitor está calibrado). Las correcciones de lente (viñeteo, distorsión, aberraciones, suavidad en bordes) son honestas y consistentes: "Sí, eso es lo que veía" es la sensación habitual.
Prefiero dejar que DxO aplique sus correcciones en lote antes de pasar el archivo a otro revelador, garantizando consistencia entre proyectos.
Unas horas de "¿qué hace este botón?" y personalización del espacio de trabajo bastan para moverse con fluidez. Usuarios de Lightroom encontrarán la transición casi inmediata gracias a la integración de catálogos y diseño similar. Desde Capture One o Photo Mechanic el cambio es un poco más brusco por terminología y atajos distintos, pero nada que no se resuelva remapeando teclas.
No veo a DxO Optics Pro como mi revelador principal, pero sí como pre‑procesador o post‑procesador especializado en correcciones ópticas. Sus puntos fuertes:
Capture One 7 y Adobe Camera Raw siguen ganando en potencia de herramientas, terminología y espacios de trabajo por defecto, pero los perfiles y revelado de DxO son simplemente soberbios. Pruébalo con precaución: te costará sacarlo de tu flujo una vez veas lo que hace con tus archivos antiguos. Web oficial de DxO para comprar, probar o ampliar información.