Uno de los procesos en blanco y negro más bellos. Antiguamente, el revelador litográfico se usaba en artes gráficas para crear arte sin medios tonos: solo negro opaco o transparente. Los fotógrafos descubrieron que diluyéndolo drásticamente y usándolo con papeles fotográficos conseguían imágenes únicas: tonos oscuros duros y granulosos combinados con tonos claros suaves y sedosos, a menudo con un matiz rosa que calienta los amarillos. Era un proceso difícil, misterioso y con químicos tóxicos si no se manejaban con cuidado.
Por su naturaleza impredecible, una vez lograbas la copia perfecta era casi imposible replicarla exactamente, lo que hacía cada impresión única y deseable.
En este tutorial desglosaremos las características de las impresiones Lith y crearemos una versión digital en Photoshop, sin peligros ni cuarto oscuro: