Dominada la técnica, la edición creativa da voz propia a tus retratos. Cada rostro cuenta una historia distinta; adapta el tratamiento a la persona y su intención. Aquí seis enfoques, tres clásicos y tres actuales.
01 Enfoque suave (soft focus). Efecto etéreo usado desde los orígenes. En cámara: filtros, vaselina, medias. En Photoshop: filtros de desenfoque (reversibles). Cuidado: el exceso evoca los 80. Aplica con medida.
02 Blanco y negro. Oculta imperfecciones, aporta atemporalidad. Previsualiza en cámara con modo Monocromo para ajustar luces/sombras in situ. Dispara en RAW: siempre podrás volver al color.
03 Retoque sutil. Pincel corrector y tampón para manchas. Suavizado de piel, blanqueo dental, afinado leve —pero sin "efecto porcelana". El buen retoque celebra rasgos, no los borra (¡incluso arrugas cuentan!).
01 Cross-processed (revelado cruzado). Colores saturados, contraste alto, popularizado por Instagram/Snapseed. Replicable en Photoshop con Curvas o Niveles.
02 Montaje / cambio de fondo. Recorta al sujeto (fondo liso facilita) y trasládalo a nueva escena. Habilidades básicas de máscara y selección.
03 Recorte audaz (good crop / bad crop). No temas cortar la cabeza. Un encuadre ceñido al rostro potencia composición e impacto. Rompe la convención "cabeza completa en marco".