La clave para retratos infantiles naturales es ponerse a su altura. Disparar desde arriba (de pie) achica al niño y produce perspectiva de «juguete». Arrodíllate, siéntate o túmbate.
Acuéstate junto a ellos en una manta. Ojo a ojo. Si levantan la cabeza, parecerá que miran hacia arriba al espectador. Objetivo 24-105 mm en focal amplia (24-35 mm) para cercanía sin distorsión excesiva.
Fotografíales haciendo lo que aman: parque, pintura, deporte, su habitación. Modo ráfaga (continuous shooting): el 2º-3º disparo de la secuencia suele ser el mejor. Series cuentan historias.
Juega, experimenta, sé espontáneo. La diversión del fotógrafo contagia al niño y genera imágenes vivas, no posadas.