En 2010, el disco duro interno (HDD) parecía el futuro: horas de grabación sin cambiar tarjetas, sin cintas. Tres modelos lideraron ese año. Hoy, la tecnología los ha extinguido. Repaso histórico y lección tecnológica.
Definición estándar (SD), HDD 30GB, ranura SDHC (hasta 4GB entonces), zoom digital, foco manual/auto. Destacada por larga grabación, buena imagen y funciones avanzadas en cuerpo compacto. Precio ~300€.
HDD 80GB (27h HQ), Memory Stick Duo 16GB, USB, "One Touch Disc Burn" (graba DVD directo sin PC). Ligera, orientada a usuario doméstico que quiere "grabar y ver en TV". Precio ~350€.
HDD 120GB (56h), batería 28h, SDHC 32GB, zoom óptico 35x, estabilizador, auto-iluminación, "One Touch Export". La bestia de resistencia para viajes largos. Precio ~400€.
Fragilidad: HDD mecánico + golpes/vibración de mano = fallos catastróficos. Velocidad: Transferencia USB 2.0 lenta (30-40 MB/s) vs tarjetas UHS-II (300 MB/s). Capacidad: 120GB máximo vs tarjetas 1TB+ actuales. Ruido/Calor: Motor girando al grabar. Flash/SSD: Sin partes móviles, instantáneo, denso, barato. El HDD fue puente necesario entre cinta y flash; el flash ganó.
Si tienes una funcional: úsala para captura analógica→digital (entrada AV) o webcam. Su HDD sigue sirviendo de almacenamiento masivo barato. Pero no compres una hoy.