Mantenimiento sencillo para mayor eficiencia y aire limpio
El Departamento de Energía de EE. UU. recomienda cambiar o limpiar el filtro cada mes durante la temporada de uso. Un filtro limpio mejora la calidad del aire, protege el equipo y reduce el consumo eléctrico.
Herramientas necesarias
- Destornillador Phillips (si la cubierta tiene tornillos)
- Filtro de repuesto (mismo tamaño y tipo)
- Cuchillo o tijeras (si hay que recortar el filtro nuevo)
Paso a paso
- Apaga y desconecta: Gira el interruptor a OFF y desenchufa el equipo de la toma de corriente.
- Retira la cubierta frontal:
- Si tiene tornillos en el borde exterior, quítalos y tira de la cubierta.
- Si es a presión (la mayoría), agarra los laterales y tira hacia ti con decisión.
- Extrae el filtro viejo: Suele ser de espuma o malla metálica, ubicado justo detrás de la cubierta. Sácalo con cuidado.
- Prepara el filtro nuevo:
- Si es del tamaño exacto, solo colócalo.
- Si es universal (mayor), pon el filtro viejo encima del nuevo como plantilla y recorta con cuchillo o tijeras.
- Instala el filtro nuevo: Colócalo en su alojamiento, asegurando que quede bien asentado y orientado (busca flechas de dirección de flujo de aire).
- Vuelve a colocar la cubierta: Encaja a presión o atornilla según el modelo.
- Conecta y enciende: Enchufa, enciende y verifica que el flujo de aire es correcto.
Tipos de filtros
- Espuma lavable: Se lava con agua y jabón, se seca y reutiliza. Económico y ecológico.
- Malla metálica: Se lava igual. Muy duradera.
- Desechables (fibra de vidrio / plisados): No se lavan; se reemplazan. Los plisados filtran mejor polvo y alérgenos.
Consejos extra
- Marca con rotulador la fecha de cambio en el marco del filtro o en la cubierta.
- Si el entorno es polvoriento o hay mascotas, revisa cada 2–3 semanas.
- Un filtro obstruido hace que el compresor trabaje más, acortando su vida y subiendo la factura.