Una buena funda protege la inversión: evita óxido en baterías, obstrucción por hojas/insectos, degradación UV y corrosión salina. Siete claves para no equivocarte.
Mide ancho, alto y fondo de la unidad (incluyendo salientes). La funda debe ceñirse sin arrugas ni bolsas de aire. Tallaje estándar: S/M/L/XL; mejor medida a medida si tu modelo es atípico.
Colores neutros (blanco, gris, beige, marrón) imitan revestimientos de fachada. Algunos fabricantes ofrecen acabado textil o estampado «madera/piedra» para camuflaje total.
Membrana PU/TPU laminada (columna de agua > 2000 mm) + costuras termoselladas. Evita recubrimientos spray que se degradan en 1-2 años. Exige garantía escrita de impermeabilidad.
NUNCA tapes totalmente la base. Deja ranura inferior para que la humedad residual escape. Sin respiración = condensación interna = óxido en 3 meses.
Indicador fiable de calidad. Cubre: costuras, cremalleras/velcros, elasticidad, impermeabilidad, UV. Guarda factura y foto de la etiqueta.
Antes de guardar, limpia baterías, seca bandeja, pasa aspiradora por dentro. Una funda sobre equipo sucio es un invernadero de moho.