El termopar es un sensor de temperatura que actúa como guardián de la válvula de gas. Si la llama piloto se apaga, el termopar detecta la caída de temperatura y cierra el suministro de gas, evitando acumulaciones explosivas. En sistemas de encendido por chispa (electrónico) no se usa termopar, sino sensores de llama distintos.
Dos hilos de metales distintos soldados en el extremo «caliente» generan una tensión (mV) proporcional a la diferencia de temperatura entre la unión caliente (en la llama) y la fría (conectada al circuito de control). Esta pequeña corriente mantiene abierto un solenoide que sostiene la válvula de gas.
Un termopar en buen estado es la barrera más fiable contra fugas de gas no quemado en equipos de combustión atmosférica.