El compresor (bomba del motor exterior) extrae gas refrigerante caliente del interior, lo comprime de baja a alta presión y lo envía al condensador para enfriarse y licuarse. Con el uso se fatiga y hay que cambiarlo.
Mida temperatura del aire de impulsión: si no enfría, puede ser compresor.
Consulte manual o placa de características. Compre repuesto idéntico.
Desconecte todo el sistema para evitar accidentes.
Abra circuito y recupere todo el gas (normativa ambiental: no ventilar a atmósfera). En modelos nuevos no siempre hay que cambiar todo el compresor.
Suele estar en unidad exterior, fácil de localizar.
Desatornille (suele ser 1 tornillo central que sujeta ambas líneas). Quite manguera, afloje líneas de presión (se volverán a conectar al nuevo).
Colóquelo en la unidad condensadora. Conecte líneas de refrigerante. Como cambia gas, revise/controle válvulas de expansión y bobinas.
Monte unidad, conecte alimentación, verifique funcionamiento correcto.
Nota: Aunque es una tarea aprendible, la manipulación de refrigerantes requiere certificación EPA en muchos países. Valore contratar profesional.