La invernada protege el equipo del hielo, humedad, roedores y alarga su vida útil. Hágalo cada otoño antes de las heladas.
Si puede desmontar la unidad (recomendado)
- Retire el aire de la ventana. Quite burletes, tornillos y soportes.
- Limpie a fondo: aspire polvo, lave carcasa exterior con manguera/cepillo suave, limpie aletas del condensador (cuidado: no doble).
- Desmonte filtro, lávelo y séquelo.
- Vacíe todo el agua: incline ligeramente, quite tapón de drenaje si existe. Asegure que no queda agua en bandeja ni tuberías (el hielo rompe piezas).
- Seque 24 h en lugar aireado.
- Envuelva en papel de burbujas, manta o funda transpirable. Guarde en interior (garaje, trastero, altillo), elevado del suelo, seco y templado.
Si debe quedar instalado (fijación permanente)
- Limpie exterior in situ con manguera/cepillo. Seque.
- Cubra con funda específica para aire acondicionado (transpirable, con ventilaciones, cordón elástico). No use lona estanca: condensa y oxida.
- Asegure la funda con cinchas para que el viento no la arranque.
- Revise mensualmente: roturas, humedad, nieve acumulada.
Mantenimiento extra
- Lubrique motor ventilador (si accesible) según manual.
- Compruebe que no hay nidos de insectos/roedores.
Una buena invernada evita corrosión, rotura de piezas plásticas y fallos al reiniciar en verano.