Principio básico
Un sistema de aire forzado distribuye aire calentado (o enfriado) mediante un ventilador que lo impulsa a través de una red de conductos hasta cada estancia. No depende de la convección natural; el movimiento es mecánico, lo que permite respuesta rápida y control zonal.
Componentes y secuencia de operación
- Termostato: Sensor y cerebro. Cuando la temperatura baja del punto de consigna, cierra el circuito de demanda de calor.
- Retorno de aire: El ventilador aspira aire de las habitaciones por las rejillas de retorno y conductos hacia el horno.
- Cámara de combustión / intercambiador (horno): El aire pasa por un intercambiador metálico calentado por quemadores (gas, propano, fuel) o resistencias (eléctrico). El aire se calienta sin mezclarse con los gases de combustión.
- Impulsión: El ventilador empuja el aire caliente por los conductos de suministro a las rejillas de cada habitación.
- Ciclo: Se repite hasta que el termostato detecta la consigna y abre el circuito, parando quemadores y, tras un retraso (purga), el ventilador.
Integración con refrigeración (AC)
El mismo ventilador y conductos sirven para refrigeración: el evaporador (bobina fría) se coloca en la salida del horno (plenum de impulsión). En modo "Cool", el termostato activa el compresor exterior y el ventilador interior; el aire pasa por el evaporador, se enfría y deshumidifica, y se distribuye igual.
Ventajas del sistema
- Respuesta rápida al termostato.
- Permite filtración, humidificación, purificación UV en el flujo de aire.
- Compatible con zonificación (registros motorizados por estancia).
- Un solo distribuidor para calor y frío.