Un filtro limpio es la diferencia entre un aire acondicionado que dura 15 años y uno que muere a los 7. Y entre respirar aire sano o un cóctel de ácaros, moho y PM2.5. Sigue este protocolo cada vez.
Frecuencia maestra
- Uso diario (verano): Cada 15 días.
- Uso intermitente: Mensual.
- Arranque de temporada: Limpieza profunda obligatoria.
- Fin de temporada: Limpieza + secado total antes de guardar/cubrir.
Protocolo universal (lavables: malla, espuma, plisados rígidos, electrostáticos pasivos)
- Apaga y desenchufa el equipo (seguridad eléctrica).
- Extrae el filtro con cuidado (guías, clips, tornillos). Foto del montaje si es la primera vez.
- Aspira en seco (boquilla cepillo, potencia media) para sacar pelusas y polvo suelto. Evita comprimir la malla.
- Lava en agua tibia (30-40 °C) + jabón neutro (lavavajillas a mano). Sumerge 10-15 min. Agita suavemente. NUNCA cepillos, estropajos, lejía, amoníaco, disolventes.
- Aclara a chorro suave hasta que el agua salga cristalina. Dos pasadas: una por cada cara.
- Desinfección opcional: Pulveriza solución vinagre/agua 1:1, deja 10 min, aclara. Elimina bacterias/moho sin dañar fibras.
- Secado total: Horizontal, a la sombra, 2-4 h (o noche entera). Nunca sol directo, radiador, secador, centrifugado. La humedad residual = moho instantáneo al encender.
- Reinstala verificando flecha de sentido de flujo (→). Cierra tapa/panel hermético.
- Enciende y verifica caudal y ausencia de ruidos/olores extraños.
Filtros desechables (cartucho fibra/vellón)
No se lavan. Sustituye por referencia exacta (medidas + MERV). Anota fecha en el marco con rotulador indeleble.
Registro de mantenimiento
Crea hoja (papel o app) con: fecha, tipo acción (L/S = lavado/sustitución), observaciones (olor, rotura, moho). Detecta patrones y anticipa compras.
10 minutos cada 15 días = 0 € reparaciones, 0 € medicinas, 100 % confort.