Un aire acondicionado portátil es una unidad compacta sobre ruedas que se coloca en el suelo y expulsa el aire caliente mediante un tubo flexible hacia el exterior (ventana, rendija, muro). No requiere instalación fija, ideal para alquileres, obras temporales o estancias sin hueco de ventana.
Igual que cualquier AC: compresor → condensador (calor al exterior) → expansión → evaporador (frío interior). El tubo (1-2 m) conecta la salida de condensador al exterior; debe ser lo más corto y recto posible para no perder eficiencia. La unidad recoge condensados en un depósito interno que hay que vaciar periódicamente (algunos modelos evaporan el agua y la expulsan por el tubo).
Son la mejor opción para refrigeración puntual y temporal; para uso continuo en toda la vivienda, un split o central es más eficiente.