Un humidificador central se instala en el conducto de retorno, derivando parte del aire caliente del furnace. Al pasar por el humidificador, el aire capta humedad (evaporación) y, al mezclarse de nuevo con el flujo principal en el conducto de retorno, el calor residual vaporiza totalmente las gotas, enviando aire humidificado a toda la vivienda.
Un tambor giratorio con pads absorbentes rota parcialmente sumergido en agua. El aire seco cruza el tambor y se humedece. Sencillos pero requieren limpieza frecuente para evitar bacterias.
Discos ranurados giran en la bandeja, ofreciendo gran superficie de evaporación. Muy eficientes: cada disco aporta poca agua, pero en conjunto humedecen gran caudal de aire rápidamente.
El aire atraviesa un panel alveolar (galletita) de aluminio por donde gotea agua constante. Sin agua estancada, menor riesgo microbiológico; requieren desagüe y mayor consumo de agua.